jueves, 15 de marzo de 2007

Mi puzzle

Últimamente sólo pienso en mi puzzle. Se me pasan las horas sin que me dé ni cuenta perdida entre poemas, recorriendo los versos, dejándome atrapar por músicas distintas, encontrando, una y otra vez, el hilo de Ariadna que me guía por cada laberinto de palabras de tinta y de papel. Si lo encuentras, si logras descubrir las señales que marcan el camino, podrás maravillarte con la belleza que guarda cada rincón del laberinto; y, quizás, si tienes suerte, consigas encontrar al minotauro y él comparta contigo su secreto. Y aunque nunca se acaben los misterios, aunque no logres nunca dibujar completamente el mapa, encontrar el camino es suficiente para sentir la magia del poema.

Mi puzzle... Tantas piezas distintas, y tantos laberintos, y tantos minotauros que susurran historias al oído, que cuentan sus secretos de cielos infinitos, de miradas profundas, de músicas lejanas que no siempre encuentran su camino. Y el ritmo que lo es todo, como el mar que regresa una vez y otra vez junta a la arena; como la lluvia que repiquetea contra los cristales, unas veces monótona, otras liviana, otras agitada y violenta cuando el viento la empuja; como mi corazón que late cada día a un compás diferente, que late siempre igual pero distinto. La música del verso...

¿Y mi puzzle? ¿Cómo contar la historia del poema, de todos los poemas que quieren componerlo? ¿Cómo lograr trazar ese camino que a la vez que los une los separa? Cómo contar la historia, el hilo de Ariadna que ayude a atravesar ese gran, ese inmenso laberinto lleno de minotauros, en el que habito desde hace tanto tiempo que últimamente logra borrar casi hasta el mundo real.

Últimamente el día no es bastante y por las noches sueño con mi puzzle, lo sigo componiendo, sigo buscando aún esa respuesta que siempre se me escurre entre lo dedos cuando casi la tengo entre mis manos... "Analizar el ritmo es como traducir a otro idioma: hay un sentido básico que es claro, pero cómo lo cuentes, qué palabras escojas y qué destaques más lo hará siempre distinto aunque no lo traiciones, porque hay que interpretar..." Pero acabó la clase, sonó el despertador y tocó levantarse para seguir juntando las piezas de mi puzzle.

Mi puzzle... Últimamente tan sólo pienso en él. Últimamente dormir no es muy distinto a estar despierta. Últimamente... ¿sí? O quizás ha sido siempre así, pero no me di cuenta...