miércoles, 28 de noviembre de 2007

Propósito de enmienda


No llegar nunda tarde (o casi nunca). No volver a perderme entre las manecillas del reloj, ni desgranar minutos con las manos. No escuchar nunca más canciones tristes (y mucho menos si no estoy alegre). No levantarme tarde aunque no duerma, insomne de palabras tantas noches. No decir nunca adiós, aunque te vayas. No echar de menos los caminos rectos: lo sé, no se inventaron para mí. No buscar mi reflejo en el espejo que nunca ha conseguido conocerme. No recordar tu nombre cuando empiece a doler. No perderme en la ausencia de ésa que no soy y nunca podré ser. No dejar que el silencio se pueble de palabras furtivas. No hacer promesas que no podré incumplir, aunque quisera. No decir nunca adiós, aunque me quede.