
Si yo pudiera hablar te contaría cómo llegué hasta aquí, en qué momento exacto me desvié (y no hubo aviso alguno) del camino marcado, de la ruta precisa que dibujaba el mapa de mis días. Si yo pudiera hablar te explicaría cómo engañan a veces los pasos que no has dado y te duelen las piedras que te verán caer (lo sabes) algún día. Si yo pudiera hablar te mostraría las huellas de los días que han pasado, los rastros de otros tiempos, de otras vidas, y las gotas de lluvia que han de calarte el alma todavía. Si yo pudiera hablar…
Pero el silencio pesa. Las horas, aún dormidas, susurran su secreto inconfesable, el gris turbio de un cielo que no juzga ni aguarda, el tiempo que no vuela ni se escapa, pero no permanece, la vida que no entiende de palabras, lo que tus ojos callan…
Si yo pudiera hablar… tal vez (sólo tal vez) te lo diría.
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