Quiero vivir el tiempo de los gatos para dorar el sol en mis pupilas y hacerme tibia arena en los relojes que detendrán las horas para mi. ¡Qué vida tan tranquila si tan sólo tuviera que perseguir el sol por todos los rincones de la casa! Qué dulce movimiento migratorio para encontrar dónde dormir la siesta. Y qué envidia sus ojitos cerrados, su respirar tranquilo, su tenue ronroneo mientras paso mis manos por su lomo. Cuánta paz en su pequeño cuerpo que duerme acurrucado en mi regazo, y qué lejos el mundo...
Quiero vivir el tiempo de los gatos, perderme en un reloj sin manecillas y sin tic-tac que marque los momentos perdidos. Quiero vivir el tiempo de los gatos y migrar hacia el sol buscando algún lugar donde dormir la vida, aunque el rincón más cálido, lo sé, ya lo habita tu ausencia.





