La vida llama a la puerta, llama e insiste. Toc-toc, un amigo que pasa a tomarse un café. Toc-toc, sms al móvil para ver cómo andas. Toc-toc, email desde Argentina con sabor a tarta frola y a facturas. Toc-toc, a ver cuándo quedamos para charlar un poco. Toc-toc, suena el teléfono allá en el otro extremo del salón para pedir noticias y contarte y cotillear un poco. Toc-toc… La vida llama a mi puerta, llama e insiste.
Un dragón me sonríe desde lo más profundo del espejo y mis cuentos se despiertan unos minutos después que mis ojos dormidos todavía. Afuera el mundo late, se mueve, no me espera, y ellos también quieren salir a recorrerlo, a disfrutarlo, a no dejar una palabra más para mañana. La vida, la interior, la exterior, la presente, llama una y otra vez a mi puerta y yo, muy despacito, se la abro y me asomo a ver si al fin descubro lo que me espera fuera...
4 comentarios:
cool blog
qué alegría que sientas que la vida te llame...con el año. Nunca podemos cerrarle la puerta, aunque siempre pensé que tú la dejabas entreabierta...
Un beso grande
Feliz año!
Entreabierta siempre ha estado... ¡pero a veces lo olvido! Me resulta tan fácil perdeerme en mi mundo... Pero siempre es una alegría volver y reencontrarse con los viejos amigos ;)
Un beso ¡¡y feliz año!!
Ya sabes que ultimamente me embelesa la prosa de tu pluma...
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